Hace dos semanas estudiamos en clase las onomatopeyas, y la verdad es que aunque ya me sabia unas cuantas es un tema muy divertido de estudiar, ya que resulta curioso ver como los sonidos de las cosas no son como nos parecen a los españoles, y de hecho cuando fui a Inglaterra también tenían onomatopeyas distintas.
Los japoneses dividen las onomatopeyas en dos grupos, las “giseigo”, para lo que se supone que es el hablar de los animales, y las “gitaigo”, para los ruidos.

A continuación os pongo algunos ejemplos:

Giseigo
– El ladrido de un perro: ワンワン wan wan.
– El maullido de un gato: ニャーニャー nya nya.
– El cacareo de un gallo: コケコッコー kokekokko.
– El mugido de una vaca: モーモー moo moo.
– El canto de un pájaro: チュンチュン chunchun.
– El canto de un cuervo: カーカー kaa kaa.

Gitaigo
– El ruido de un poco de lluvia: パラパラ parapara.
– El ruido de mucha lluvia: ザーザー Zaa Zaa.
– El ruido al golpear una puerta: トントン tonton.
– Una sonrisa no tiene sonido, pero los japoneses se refieren a una sonrisa pequeña diciendo ニッコリ nikkori.
– El ruido de una risa ニコニコ nikoniko.
– Cuando alguien se enfada, dicen que hace イライラ ira ira.
– Cuando alguien habla muy bien un idioma extrangero, dicen que habla ペラペラ pera pera.
– El ruido de una gota ポタリ potari.
– El ruido de muchas gotas ポタポタ pota pota.