El sábado pasada celebramos nuestra fiesta de Halloween en Shibuya, y digo nuestra, porque este año al igual que el año pasado me encargue junto con unos amigos a alquilar un bar solo para nosotros durante poco mas de dos horas para luego ir a algún otro club.

Empezamos a enviar invitaciones para la fiesta con un mes de antelación y a prepararnos el disfraz. Tras muchos intercambio de emails entre mis amigos mas cercanos de aquí de Tokyo decidimos que nos íbamos a disfrazar de vampiros. Al final acabamos comprando lentillas de colores, colmillos moldeables, maquillaje y sangre. Y como de decidir todo esto ya nos costo bastante pues decidimos que en cuanto a la ropa, cada uno se compraba lo suyo.

A la fiesta teníamos apuntadas a mas de 100 personas pero en el local es para unas 90 personas, así que la ultima semana empezamos a mandar emails a la gente para decirles que los que no habían contestado aun ya no lo podían hacer y que la gente que venia no podía traer amigos etc.
Tuvimos la mala suerte de que justamente este sábado vino un tifón a Japón, así que mucha gente se descolgo a ultimo momento de la fiesta y no vinieron aunque milagrosamente paro de llover justo 20 minutos antes de que nos reuniéramos todos para ir al bar y al final acabamos siendo “solo” 73 personas.

En cuanto a nuestra preparación, solo decir que fue super divertido. Nueve amigos en casa de nuestra querida amiga Sara la cual se había encargado de comprar la mayoría de las cosas. Quedamos 4 horas antes de la fiesta en su casa para empezar a prepararnos. Había gente que no se había puesto una lentilla en la vida y casi nos toca anestesiarlos para poder ponerles la lentilla dentro del ojo. Otros tuvimos problemas tecnicos con los colmillos y nos toco hacer y deshacer el molde de los colmillos 40 veces hasta que nos encajo perfectamente. El maquillaje todo un éxito gracias a Sara y entre medio, pues algo de pizza, cerveza y mezcal para ir abriendo boca.

En la fiesta casi todos disfrazados, algunos de ellos con disfraces bastante originales. Por la calle todos se querían hacer fotos con nosotros y e incluso dentro del club Camelot donde fuimos después de nuestra fiesta privada también, todo el mundo haciéndose fotos con nosotros. Sin duda, este año acertamos con el disfraz y nos lo pasamos genial tanto antes como después de la fiesta.

Aquí os dejo con algunas de las fotos del sábado:

Yo

Yo