El fin de semana, paseando por Shibuya, nos encontramos con un perrito que sabia montar en un triciclo. El dueño del perro le enseñaba la comida y el perro peladeaba hasta ella. Además, el dueño del perro tenia un pequeño monopatin en una mochila con el nombre del perro, asi que me imagino que este perro también sabe montar en monopatin.