¿Quién no ha despegado alguna vez los adhesivos de color rojo, azul, verde, blanco y amarillo, para conseguir resolverlo? Lo inventó en 1974 el húngaro Erno Rubik y ha tenido entretenida a más de una generación. El domingo, Yu Makayima, de 16 años, resolvió el ‘Cubo mágico’ en tan sólo 11.5 segundos, en su intento más rápido.
El premio: 5.000 euros. Makayima fue el vencedor de la cuarta edición del Campeonato Mundial de Cubo Rubik, que tuvo lugar durante todo el fin de semana en Budapest (Hungría) y reunió a más de 250 speedcubistas, virtuosos de la resolución, procedentes de 33 países.Entre éstos, no sólo se encontraba el campeón mundial Jean Pons, sino también prodigios como Bernett Orlando, de 11 años y procedente de la India, o el japonés Josiki Jumoto, de siete años, que armó el rompecabezas mecánico en poco más de 15 segundos. Lejos, sin embargo, del récord mundial de 9.86 segundos que ostenta desde mayo el francés Thibaut Jacquinot.

El certamen contaba este año con 17 categorías que iban desde la resolución clásica del cubo hasta el ensamblaje con los ojos vendados, una sola mano o incluso con los pies. Una categoría en la que el finlandés Anssi Vanhala consiguió un tiempo de 49.33 segundos, a pesar de que le robaron su cubo favorito, engrasado con lubricante, durante la competición.

El español Ernesto Fernández Regueira consiguió la medalla de oro en otra de las categorías más curiosas: la ‘Rubik’s Clock’, una versión del cubo compuesta por esferas de reloj que hay que poner señalando a las 12:00h.

El padre del invento, Erno Rubik, que entregó alguno de los premios principales, se mostró encantado de que el rompecabezas “haya llegado a las nuevas generaciones, que lo afrontan con fantasía, curiosidad y entusiasmo”.

(Vía: Lavanguardia)