Hace unas semanas me puse a buscar por Tokio un mortero y un mazo para hacer ajoaceite, pero me di cuenta de que en Tokio no se venden estas cosas, así que les pedí a mis padres que me mandaran el mazo y el mortero. El mortero y el mazo llego ya hace bastantes días, pero aun no lo había utilizado hasta ayer. Ayer hicimos para cenar costillas de cordero, patatas bravas y ajoaceite. El ajoaceite salio bien, pero con un gusto un poco distinto por el cambio de aceite, aunque a la familia no le importo y les encanto el ajoaceite.