Ya hacia mucho que no escribía en el blog, y la verdad es que he estado liadisimo estos últimos meses.

Un amigo me propuso a finales de septiembre crear un proyecto para convencer a su empresa de expandirse al extranjero.
Me pase mes y medio preparando diversas versiones del proyecto y a finales de noviembre viaje a Tokio para presentarle el proyecto al fundador de la empresa. Tras una hora de reunión al fundador que ya tenia algo parecido pensado le gusto mi idea y me mando a hacer una entrevista con el directivo de la empresa el cual se iba a encargar de empezar este proyecto de expansión.
Tras una segunda entrevista todo fue muy bien y me dijeron que me iban a mandar una email con la oferta de trabajo en las próximas semanas.

Tras un par de semanas de vuelta a Okinawa me llego la oferta, por menos dinero del que me esperaba pero que despues de negociar un poco acepte incluso sabiendo que iba empezar cobrando algo menos de lo que cobro ahora.

Siempre he querido dedicarme mas al “project managment” (Por eso fui a India el año pasado a estudiar el PMP) que a ser un administrador de sistemas. La nueva posición parece que tiene muy buena pinta, supuestamente voy a dirigir el proyecto de expandir la empresa al extranjero y estar coordinando el equipo de extranjeros que están haciendo ahora y el gran equipo de japoneses que ya tienen además de estar analizando el mercado en el extranjero para dar ideas al proyecto y que vaya evolucionando poco a poco.

Estés es un puesto el cual me agrada mas y parece que tengo muchas mas oportunidades de seguir progresando en mi carrera así que decidí invertir en mi y aceptar la posición perdiendo algo de dinero.

Tras aceptar la oferta a finales de noviembre volví a ir a Tokio a firmar el contrato y a empezar a buscar un nuevo piso en Tokio.
Alcabo de algo mas de una semanas conseguí encontrar un piso de mi agrado muy cerda de mi nuevo trabajo y conseguí acabar con todos los papeleos.

En diciembre ya de vuelta a Okinawa, me he dedicado a llamar a empresas de mudanza, acordar con una en concreto el precio y las fechas y vender mi moto.

Ahora ya solo me queda vender el coche que me compre hace 6 meses y empezar a empaquetar para mudarme a Tokio a finales de este mismo mes.