Hace dos meses cuando vinieron mis amigos desde España, los lleve a un Karaoke de estos que están tan de moda aquí en Japón.
Lo que primero mas les sorprendió a todos es que los karaokes en Japón son edificios con habitaciones individuales para cada grupo de amigos, por lo que puedes estar cantando y que solo te tengan que aguantar tus amigos y no delante de desconocidos.
Casi todos los karaokes también tienen servicio de comida y de bebida, donde tanto la comida y la bebida es bastante parecida a lo que se puede encontrar en los izakaya, con la única diferencia que por supuesto este menú no es tan amplio como en los izakaya.
En cuanto a la bebida también están las típicas ofertas de nomihodai (beber tanto como puedas durante un periodo de tiempo limitado) de dos horas normalmente.

Los precios dependen mucho del Karaoke, pero algo razonable puede ser, unos 1000-1500 yenes/hora/persona por el alquiler de la habitación del karaoke con todo el equipo mas la comida y la bebida a parte, siendo los precios los del menú o en su defecto, nomihodai durante 2 horas por unos 1500-2000 yenes con la comida a parte. Para colmo, la mayoría de los karaoke están abiertos hasta la madrugada!

Todo esto que ofrece el karaoke, y teniendo en cuenta que mucha gente tiene que volver a casa antes de las 24.00 (hora de los últimos trenes) hace que los karaoke sean una gran éxito en Japón.

En un karaoke se puede pasar un muy buen rato con los amigos como en nuestro caso hace unos par de meses. Nos juntamos unos cuantos amigos, se hizo la hora de cenar y teníamos ganas hambre pero también ganas de fiesta. Por otro lado a la mañana siguiente teníamos que madrugar y sabíamos que coger el tren para volver a casa. Esto nos llevo a ir a cenar al karaoke, con nuestra habitación para nosotros solos y barra libre durante dos horas, por lo que al cabo de poco tiempo la gente se iba poniendo contentilla y se le quitaba la vergüenza de cantar.

Mis amigos bailando y cantando “Vive la vida loca”.

¡Que fiesta!