En Japón, casi todo el mundo tiene un bicicleta para movilizarse, y es que si todos usaran el coche como en España, seria imposible llegar a su destino.
Lo normal aquí, es tener una bicicleta cada miembro de la familia para ir a todos lados con ella y un solo coche por familia. Esto es posible gracias a que Japón tiene un magnifico sistema de carreteras para las bicicletas, ya que hay una gran cantidad de carriles bici, y donde no los hay esta permitido que circulen por la acera como si de un peatón se tratase. A la hora de dejar la bicicleta tampoco hay problemas, ya que hay una gran cantidades de parkings para estas, aunque si las estacionas mal corres el peligro que se la lleva la policía al parque de bicicletas mas cercano y luego te toque ir andando hasta este y pagar unos 15%80 como le paso a la hermana de Ayumi (Yuri) hace unos días. A excepción de la policía, es rarísimo que roben una bicicleta, por lo que es muy normal que las bicicletas estén en la calle sin candado como por ejemplo las teníamos aquí enfrente de la casa.

Y todo esto viene porque la familia de Ayumi se ha empeñado en que necesito una bicicleta para ir a la estación de tren que esta a unos 25 minutos andando o para ir a otros sitios no demasiado lejos. Yo ya he dicho muchas veces que para mi no es problema el andar 25 minutos, pero ellos ven la bicicleta como algo casi imprescindible, así que ayer el padre de Ayumi me compro esta bicicleta de 223€, que aunque en Japón no son muy comunes las montanbike, su padre pensó (y acertó) que me gustaría y me seria mas familiar que las tradicionales japonesas.

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Mi nueva bicicleta