En Japón, el día de nochevieja se llama “Omisoka”, y la tradición es cenar “Toshi-koshi soba” esa noche para tener una vida longeva. Después de la cena se suelen ir a los templos a escuchar las 108 campanadas en representación de los 108 defectos de las personas. Según la tradición, escuchando estas 108 campanadas expulsaremos de nuestro cuerpo estos defectos.

Todo esto es lo que se supone que hace la mayoría de la gente en Japón, y lo que me hubiera gustado hacer a mi para ver mas sobre las tradiciones de este país, pero nosotros celebramos la nochevieja de una manera muy diferente.
Quedamos con dos amigas de Ayumi y con los cuatro españoles que os he estado comentado estos días y fuimos ha cenar a un Izakaya (en el que no había soba) y después nos fuimos a Ageha, que es la discoteca mas grande de Tokio. La idea era llegar antes de las 12.00 para estar dentro de la discoteca para la cuenta atrás, pero cuando llegamos había una cola inmensa y a las 12.00 aun estábamos en la cola, así que vimos la cuenta atrás en una pequeña pantalla que instalaron fuera de la discoteca.
La discoteca esta bastante bien, es grande y con cinco salas de musica distinta, pero los 7000 yenes (50€) que nos cobraron para entrar sin consumición me parece algo abusivo.

En el Izakaya.

En la cola de Ageha en la cuenta atrás, a tan solo un segundo para el 2007.

Uno de los espectáculos dentro de Ageha.

Los primeros rayos de sol del 2007.