La Nochevieja (Oomisoka en japonés) pasada fue una de las mas tranquilas que he tenido en estos últimos años. Debido a que muchos de nuestros amigos estaban de viaje fuera de Tokyo y que al día siguiente teníamos que ir a comer a casa de los abuelos de Ayumi, decidimos pasar la Nochevieja en casa de los padres de Ayumi de una manera algo mas tradicional.

Primero me gustaría explicar que los japoneses tienen unas cuantas peculiaridades en este día tan especial. Una de ellas es realizar una limpieza a fondo de toda la casa para empezar el año con todo ya hecho, esto también se aplica a muchas empresas japonesas tradicionales, donde el ultimo día de trabajo, todos van a la empresa ha hacer limpieza (tengo un par de amigos japoneses los cuales fueron a limpiar a la empresa el día 30 de diciembre).

El día de nochevieja también es tradición cenar Soba o Udon, ya que son una pasta muy larga y representan una vida longeva.

Por ultimo, se suele ir a los templos sintoístas, donde a las 24.00 suenan la ultima de las 108 campanadas.

En nuestro caso decidimos ir al templo shinto al día siguiente, ya que hacia bastante frío, así que nos quedamos en casa bebiendo cava Codorniu y Freixenet que compro el padre de Ayumi.