Desde que llegue a Japón que ando intrigado por el sistema de las empresas japonesas, y una de las cosas mas admirable de las empresas japonesas es que una vez se entra es muy difícil salir. Con esto quiero decir que las empresas japonesas no suelen despedir a nadie, por lo que la sociedad japonesa tiene bastante seguridad cuando entra a trabajar en una empresa. Pero por otra parte también es verdad, que hay casos, que si llegan a despedir a alguien, este se siente muy humillado y decepcionado consigo mismo y desaparece de su ciudad sin decir nada o se suicidan.

Un sistema que tienen las empresas japonesas de tirar a la gente de la empresa cuando están faltos de dinero y necesitan hacer un recorte de personal es avisar a todos sus trabajadores y pedir voluntarios para abandonar la empresa. A estos voluntarios se les ofrecen tratos de como si hubieran sido despedidos con sus pagas y tal, pero figuran como abandono de la empresa por voluntad propia, de esta forma los que no quieren trabajar mas en la empresa consiguen irse con una paga y la empresa no se ve obligada a despedir a nadie.

En la empresa del padre de Ayumi tenían que recortar el personal en 800 personas, pero por ley, no se puede despedir a tanta gente de golpe, y como ya he indicado anteriormente los despedidos no son típicos. La empresa a avisado a sus miles de trabajadores que necesitan recortar personal y que el que quiera abandonar la empresa lo puede hacer voluntariamente cobrando su indemnización como si hubiera sido despedido. Para esto, la empresa ha dado un numero a cada trabajador y un numero secreto para cada numero de trabajador y ha activado una centralita automática, en la que se llama, se teclea el numero de trabajador y el numero secreto y queda constancia de que el trabajador es voluntario para abandonar la empresa. Para este proceso han dividido la empresa en dos, en la que unos trabajadores tenían que llamar un día y otros otro día, poniendo como tope de voluntarios en 400 cada día.

Resulta, que la empresa, a pesar de ser la quinta empresa mas grande del mundo, hay mucha gente que quiere dejarla, así que ahora es un buen momento de dejarla porque se llevaran una buena paga. El padre de Ayumi también ha querido dejarla, así que ayer estaban cronometrando en el teléfono, los segundos que tardaba el teléfono desde que se marcaba un numero hasta que daba señal, porque la centralita de la empresa se abría a las 9.00 empunto, así que se esperaba una balancha increíble de llamadas y muchos de los que querían dejar la empresa no la podrían dejar. Al final, el padre de Ayumi dedujo que las cabinas de teléfono son mas rápidas llamando, y esta mañana con todos los relojes sincronizados, la madre de Ayumi desde el teléfono de casa, la hermana de Ayumi desde le móvil y su padre desde una cabina han llamado a las 9.00 empunto para darse de baja de la empresa, al final ha sido el padre el que ha conseguido dejar la empresa desde la cabina de teléfonos, pero ya habían dejado la empresa 300 personas en los pocos segundos que habían pasado desde que se habian abierto las llamadas (al estilo San Diego Directory).

Cuando he preguntado sobre porque las empresas japonesas no despiden a casi nadie me han contado que los trabajadores de las empresas tienen como unos sindicatos de trabajadores que si despiden a alguien se ponen a quejarse o incluso a hacer huelga, algo que el padre de Ayumi lo ha llamado como “el poder de los trabajadores”, por lo tanto las empresas no despiden a nadie.