Si nos ponemos a pensar algunos de los problemas que puede tener Japón, podemos pensar que teniendo a Tokio como la ciudad con mas habitantes del mundo, el exceso de población puede ser uno de los principales problemas de Japón, pero si nos ponemos a estudiar le caso, vemos que el problema es justo el contrario. El gobierno japonés intenta incentivar a los matrimonios para que aumente la natalidad y disminuya la tasa de habitantes de la tercera edad. Algunas noticias relacionadas aparecieron hace unas semanas:

“Japón anunció que superó a Italia como la nación con más habitantes de la tercera edad, lo que ha creado temores por las repercusiones que la situación podría tener en la segunda economía del mundo.

…El índice de personas con menos de 15 años también alcanzó el nivel más bajo del mundo: el 13,6%, por debajo del 13,8% de Bulgaria, según el informe realizado en base a un censo nacional del año pasado.

…El gobierno lanzó un proyecto de cinco años en el 2005 para construir más centros de cuidado infantil, y al mismo tiempo alentar la ausencia laborales pagadas por paternidad.

Las poblaciones más pequeñas también han adoptado medidas similares para alentar el matrimonio.”

Llegado a este punto uno puede pensar…”Bueno, los ancianos morirán y poco a poco habrá menos gente en Japón y no tendrán superoblación en unos años”. Pero… ¿Cómo se paga ahora la jubilación de todos esos ancianos que tiene actualmente Japón? Pues por ese motivo quiere el gobierno japonés el índice de jóvenes en Japón, para poder pagar las pensiones a los ancianos, pero… ¿Y si ahora aumentamos la población joven para pagar a esos ancianos como pagaremos a estos jóvenes cuando se hagan viejos? Esta ultima es la pregunta que me surge a mi y que en mi opinión es como le pez que se muerde la cola, en algún momento habrá que optar por otras medidas.

Para aumentar esta población Japón también quiere optar por abrir un poco las fronteras para que ciudadanos extranjeros se relacionen con japoneses y colaborar así con el aumento de población, pero a su vez en una entrevista realizada al vice ministro de Justicia, Taro Kono se explican cuales son los requisitos de estos extranjeros:

“…Las personas deberán tener un nivel mínimo de conversación, lectura y escritura de japonés para integrarse a la sociedad. Nuestra propuesta es imponer cierto conocimiento de idioma japonés para todo el que pretende venir a Japón como trabajador. Ypara renovar la visa de trabajo tres años después deberán tener un nivel más elevado en el examen de suficiencia.

…Actualmente, la población extranjera, excluyendo a los descendientes de coreanos traídos en la época de la ocupación japonesa, representa cerca del 1,2% del total. Debemos recibir muchos más extranjeros que ahora, pero Japón aún no tiene las condiciones para seguir el ejemplo de Estados Unidos o los países europeos donde la población extranjeros está entre el 5 y el 10%. El 3% sería el límite máximo. No es nuestra meta aumentar el número de extranjeros a más de ese nivel.

…¿Japón no quiere aceptar más trabajadores no califi cados?

TK: No. Nuestro objetivo no es importar mano de obra barata como hacen varios países. Queremos trabajadores extranjeros que puedan sostener la economía japonesa junto con los japoneses. Para eso tenemos que crear una estructura para que las empresas contratistas paguen el mismo salario tanto a japoneses como a extranjeros, además de asumir los costos sociales para su integración a la sociedad. “

Y bien, ¿Esta Japón intentando aumentar el número de extranjeros con estas medidas o por el contrario descenderán aun más?